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Parapléjicos y la UCLM se alían en un pionero máster en neurorrehabilitación

Profesionales de la ingeniería y de clínica podrán compartir por primera vez "asignaturas y pupitres" en un pionero máster en nuevas tecnologías en neurorrehabilitación que oferta desde septiembre la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en colaboración con el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo.

El jefe de laboratorio de I+D de biomecánica y ayudas técnicas de Parapléjicos, Antonio José del Ama, ha explicado en una entrevista con la Agencia Efe que el máster ha surgido, fundamentalmente, por la actividad que desarrolla su unidad, que cuenta con un grupo multidisciplinar en el que trabajan de manera conjunta ingenieros y clínicos.

El máster pretende formar al alumno en nuevas tecnologías que contribuyan a la rehabilitación de personas que padezcan algún trastorno del movimiento causado por enfermedades neurológicas.

"Nos hemos dado cuenta de que entre el área clínica y el tecnológico existe una zona en la cual convergen ambos conocimientos", ha señalado Del Ama, quién ha añadido que esa convergencia ha permitido, por ejemplo, la creación de un exoesqueleto, una pieza que no se puede diseñar "si no se conoce la utilidad o la necesidad que va a paliar o resolver".

"Dentro de esta zona de conocimiento interdisciplinar hemos visto que cada vez es más necesario que surjan especialistas que aúnen conocimientos de ambas ramas", ha agregado.

Dado que no existe todavía ese perfil en España, se ha decidido poner en marcha este máster en el cual tanto profesionales del área de ciencias tecnológicas como de ciencias clínicas se junten para aprender sobre tecnologías y aplicaciones para la rehabilitación.

El responsable de I+D ha afirmado que será "el primer máster en el cual participan en un mismo aula, compartiendo asignatura y pupitres, profesionales de la ingeniería y de clínica".

De hecho, se pueden inscribir estudiantes de ambos campos: por un lado estará abierto a fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y médicos, y por otro a estudiantes de ingeniería mecánica, electrónica o automática, entre otras.

El máster tiene fundamentalmente dos partes: una primera de nivelación, en la que estudiantes del área clínica reciben una formación en tecnología y los ingenieros reciben conocimientos de anatomía o medicina; y otra de materias comunes, como biomecánica -una de las áreas de interés en la ingeniería de rehabilitación-, robótica y neuromodulación, entre otras.

Además, habrá un área de estudio dedicada a la investigación, para capacitar al alumno de modo que pueda comprender cómo se lleva a cabo una investigación y pueda comenzar a investigar por su cuenta.

El jefe de laboratorio de I+D ha dicho que las partes de biomecánica y robótica son las que más aplicaciones tienen en la ingeniería de rehabilitación, la que se encarga de proponer soluciones y ayudas tecnológicas para la rehabilitación, rotación cognitiva, sensorial o motora.

Junto a los contenidos teóricos habrá formación practica, con empresas del sector y en el propio Hospital de Parapléjicos, impartida por profesionales del centro y externos, entre otros del Instituto de Biomecánica de Valencia, la Universidad Miguel Hernández, el CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas) e investigadores como José Luis Pons, Jose María Azorín o Jaime Prat.

En cuanto al trabajo diario que se realiza en la unidad de biomecánica del Hospital de Parapléjicos, una de las áreas más relevantes en el terreno de la investigación es la realidad virtual, donde desarrollan sistemas para realizar terapias con los pacientes "de manera más lúdica, divertida".

"No se trata simplemente de jugar, o de crear ambientes más o menos vistosos sino de utilizar esas herramientas para maximizar y potenciar las terapias que hacen los pacientes", ha señalado Antonio José del Ama.

En este sentido, el Hospital ha desarrollado sistemas de realidad virtual como 'Toyra', que permite introducir la extremidad superior en el entorno virtual y hacer ejercicios de rehabilitación a través del juego, lo que posibilita evaluar la función motora "sin que el paciente se de cuenta".

El jefe de laboratorio ha explicado, asimismo, que se ha cedido la patente del exoesqueleto que desarrolló durante diez años el Hospital Nacional de Parapléjicos junto con el grupo de rehabilitación del Instituto Cajal del CSIC para que pueda ser comercializado.