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Para pacientes ingresados en Toledo

Rugby en silla de ruedas, nueva oferta deportiva en Parapléjicos

El Director General de Juventud y Deporte de Castilla-La Mancha, Juan Ramón Amores, ha visitado el Hospital Nacional de Parapléjicos para impulsar la modalidad deportiva del rugby en silla de ruedas, que ya forma parte de la nueva oferta deportiva destinada a los pacientes ingresados en el centro de referencia nacional especializado en lesión medular.

Durante su intervención, Juan Ramón Amores, acompañado del capitán de la Selección Nacional Española de Rugby, Jaime Navas, se dirigió a pacientes, ex pacientes y familiares del hospital satisfecho de dar a conocer a la sociedad este deporte, “que es deporte y nada más, en estado puro y sin apellidos”.

El verdadero cambio, afirmó el director, “será cuando consigamos que hablemos simplemente de deportes y de deportistas. No encuentro una sola diferencia entre el capitán de la selección española y cualquiera de vosotros. El deporte nos hace ser mejores personas y estar mejor físicamente más saludables, os animo que lo practiquéis”.

Por su parte el capitán de la Selección Nacional Española de Rugby, Jaime Navas, se refirió a los valores que transmite el rugby y cómo te enseña a ver la vida este deporte. Emocionado afirmó, “me voy del Hospital de Parapléjicos siendo otro, el deporte tiene una gran capacidad de arreglar personas, es una fuente inagotable de valores y vosotros sois un fantástico ejemplo de superación”.

Un deporte muy integrador

Posteriormente, la presidenta y entrenadora del Club de Rugby en Silla Carpetanos CRT, Miriam Salas, que además es miembro de la Comisión Nacional de Rugby en silla de ruedas, explicó en qué consiste y cuáles son las reglas de este deporte.

El rugby en silla de ruedas es un deporte de equipo para deportistas con discapacidad desarrollado en Canadá a finales de los años 70, actualmente practicado en alrededor de veinte países y es, además, deporte paralímpico.

El rugby en silla de ruedas permite la participación de jugadores con lesiones más severas o menos y hay jugadores y sillas de ruedas de ataque y de defensa con una puntuación para que compitas dentro de tus capacidad (van del 0,5 al 1,5 en las sillas defensivas y del 2 al 3,5 en las sillas ofensivas). Los placajes se hacen por delante del eje de la rueda grande.

Otra de las adaptaciones clave es el campo,” se juega en una cancha de baloncesto en la que se dibujan dos porterías en cada campo, generalmente marcándolas con dos conos. Para marcar ensayo, es necesario cruzar con el balón, dos de de las cuatro ruedas de la silla por la última línea que es esférico y no con forma de melón, la línea de fondo”.

Respecto a la duración de los tiempos, los partidos de rugby adaptado están divididos en cuartos de ocho minutos. El tiempo de posesión del balón por jugador es, a priori, indeterminado. Las jugadas por equipos no pueden superar los 40 segundos y cada jugador deberá botar el balón como mínimo cada diez segundos.

Una de las principales ventajas del rugby adaptado es que en él pueden participar cualquier persona con discapacidad, incluso aquellos que sufren lesiones severas que afectan a extremidades superiores e inferiores (lesiones medulares, parálisis cerebral, amputaciones o deformidades). Por ello, en todos los aspectos es un deporte muy integrador.