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Lamenta no haber logrado sacar adelante la Ley de Igualdad de Trato

“El estado del bienestar no es insostenible ni está en juego”

Isabel Martínez asegura que Europa no saldrá de la crisis con menos cohesión social. Hay que seguir trabajando, porque en materia de igualdad de oportunidades, todo lo que sea pararse significa retroceso y porque los derechos sociales y el estado del bienestar no son políticas sólo para tiempos de bonanza, son también importantes en situaciones de crisis.

Confiesa en esta entrevista a "Cermi.es" que lamenta, incluso personalmente, no haber logrado sacar adelante la Ley de Igualdad de Trato, porque se trata de una norma que establece pautas para un modelo de sociedad más igualitario y un instrumento más para la maduración democrática de nuestro país.

A pocos días de las elecciones, quizá en primer lugar sería conveniente realizar un balance de las políticas en materia de discapacidad que este Gobierno ha sacado adelante.

Sería un balance positivo por muchos motivos. Hemos avanzado significativamente en todo el marco legislativo que después de la Convención de la ONU garantiza que esos derechos sean una realidad. Se ha instrumentalizado a través de la Ley de adaptación de la Convención, pero también a través de otros reales decretos. Hemos solucionado también algunas reivindicaciones históricas del movimiento de la discapacidad, como era la modificación de la Ley de Propiedad Horizontal y se han introducido muchas modificaciones que son un paso trascendental en materia de garantía de derechos y accesibilidad.

Prácticamente hemos avanzado en todos los ámbitos de la Ley de igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad; en la accesibilidad a bienes y servicios, hemos ampliado el abanico de la participación política y social de las personas con discapacidad con la modificación del real decreto del voto accesible, que da un paso adelante muy significativo; hemos consolidado también el Consejo Nacional de la Dependencia como un órgano de participación vivo y activo; hemos aprobado la Estrategia de Cultura para todos, que también da pasos importantes, y en el ámbito del empleo hemos introducido elementos que garantizan la protección del empleo de las personas con discapacidad en la nueva Estrategia de Empleo que acabamos de aprobar. En todos los ámbitos, también en el de la dignificación y la visibilidad de las personas con discapacidad. El balance es muy positivo, teniendo en cuenta que no podemos quedarnos sólo con los lo

gros normativos, también hemos introducido un importante aumento de los ingresos públicos por parte del Estado, tanto a través del 0,7 por ciento como de las convocatorias que han ido creciendo estos últimos años. Sin embargo, eso no significa que no queda nada que hacer, ahora hay que conseguir que esos avances en las leyes se traduzcan en políticas concretas.

¿Cuáles son los temas en los que trabajan ahora?

Uno de los retos más importantes que tenemos por delante es el ámbito de la educación y del empleo. El factor más determinante para la inclusión social de las personas con discapacidad, evidentemente pasa por la educación, la formación y por el empleo, y en ese sentido, aunque hemos dado un paso importante por la educación inclusiva y ya hay un 16 por ciento de personas con discapacidad que terminan los estudios secundarios, nuestro reto la próxima década tiene que ser, de aquí a 2020 tal y como hemos señalado en la Estrategia de Discapacidad 2012-2020, tiene que ser ampliar el nivel de formación, por lo tanto la empleabilidad de las personas con discapacidad, y vamos por buen camino porque los instrumentos están bien diseñados.

En el ámbito de la accesibilidad tenemos que avanzar, aunque ya lo hemos hecho en transportes y en el acceso a edificios públicos, pero hay que seguir avanzando.

En el ámbito del empleo hay que lograr que la reserva del 3 por ciento se cumpla fidedignamente y eso será más fácil a medida que tengamos más personas formadas y medidas activas que sean más eficaces en su gestión. Es decir, todas las personas son capaces de desarrollar cualquier tipo de empleo lo que hace falta es que funcionen bien las medidas activas de empleo para garantizar una salida laboral acorde con las capacidades de cada persona.

Esas son las claves de futuro, educación, empleo y accesibilidad, y por supuesto no dejar de lado la promoción de la autonomía personal, la Ley de Dependencia tiene que seguir desarrollando en el futuro centrándose en un aspecto muy importante, que es la promoción de la autonomía personal y los servicios de atención a la misma desde los primeros momentos de vida de los niños y niñas con discapacidad, y no renunciar a seguir peleando para que la participación social y política sea también prioritaria.

Es verdad que hay muchas personas ya en puestos de responsabilidad política en estos momentos, pero tenemos que garantizar que esa visibilidad se produzca en otros ejemplos para otras personas.
 

¿Cuáles han sido los temas que desde su secretaría han sacado adelante en estrecha colaboración con el CERMI o entidades de la discapacidad? ¿Cómo valora este trabajo?

Este es un Gobierno que desde sus inicios, 2004, ha tenido una profunda vocación de democracia participada y democracia participativa, y eso se ha notado no sólo en el número de consejo de participación que hemos incrementado y hemos puesto en marcha, sino también en cómo hemos legislado y puesto en marcha nuestras políticas.

En el ámbito de la discapacidad no ha habido ninguna norma, ninguna medida, ninguna propuesta que no hayamos debatido con amplitud con el Consejo Nacional de la Discapacidad, como en reuniones informales previamente con el CERMI para poder madurar lo que eran ideas algunas veces por parte del CERMI hacia el Gobierno y otras del Gobierno hacia el CERMI, pero siempre hemos trabajado con una complicidad que ha funcionado muy bien y también tenemos que reconocer que cuando hemos llevado estas iniciativas al Parlamento ha habido un amplio consenso en prácticamente todos los temas.

De cara al futuro es muy importante que el consenso social y político que siempre ha habido sobre las medidas de promoción de la igualdad de oportunidades hacia las personas con discapacidad se mantenga y la labor del CERMI es muy importante porque siendo un movimiento muy heterogéneo, con reivindicaciones muy diversas y problemas y necesidades muy diversas, ha logrado en los últimos años ser una voz única del sector y en estos momentos de dificultad hay que reconocer también la responsabilidad del movimiento para colocar las prioridades en el sitio adecuado.

Es una de las entidades con más autonomía y con más capacidad de incidencia social del tercer sector y tiene que seguir siendo así, porque fundamentalmente la crisis no puede dejar en una situación de desventaja a las personas que más dificultades tienen de solucionar los problemas en los que esta crisis nos va a colocar. Es decir, cuando tenemos más dificultades de crecimiento y de empleo, existe el riesgo de crecer de la manera más rápida, que es recortando.

Cuando hablamos de derechos sociales y hablamos del estado de bienestar no estamos hablando de políticas en tiempos de bonanza, estamos hablando de políticas que son tan importantes en tiempos de bonanza como en tiempos de dificultad económica. Es muy importante, en ese horizonte, que el CERMI y todo el tercer sector sigan defendiendo este espacio para que la salida de la crisis no sea a costa de aumentar la brecha de desigualdad en nuestro país, y en ese objetivo nos van a encontrar siempre con ellos.