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El Complejo Polideportivo “Rafael del Pino" de Toledo

Una obra millonaria sin uso

El fundador de Inditex, Amancio Ortega, se mantiene como la primera fortuna de España con un capital de 46.000 millones de euros, seguido de los máximos accionistas de Ferrovial, Rafael del Pino y hermanos (5.300 millones de euros), que ascienden a la segundo plaza en detrimento del presidente de Mercadona, Juan Roig (6.000 millones de euros), que desciende a la tercera posición y completa el podio de los tres españoles más ricos, según la lista nacional realizada por primera vez por la revista Forbes.

Pues bien, el segundo hombre más rico de nuestro país, Rafael del Pino, construyó generosamente un complejo polideportivo de alto rendimiento para lesionados medulares, al lado mismo del Hospital Nacional de Parapléjicos, que nunca se ha usado. La obra costó más de doce millones de euros con unas extraordinarias instalaciones que fueron inauguradas por la Reina Sofía en septiembre de 2011. Es el Complejo Polideportivo “Rafael del Pino” y su finalidad al construirlo era la de facilitar el acceso de los lesionados medulares a la práctica del deporte, incluido el de más alto nivel; el complemento ideal para el hospital de Parapléjicos de referencia en toda España.

En la página web de la Fundación Rafael del Pino se indica que la obra se llevó a cabo “por iniciativa de su Fundador, D. Rafael del Pino y Moreno, y la Fundación Rafael del Pino”, e incluye entre sus objetivos “la contribución a la mejora de la salud y las condiciones de vida de los ciudadanos. Una de sus líneas de actuación se destina, específicamente, a los lesionados medulares. Dentro de la misma se incluye la construcción del Complejo Polideportivo Rafael del Pino, ubicado en los terrenos del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo”.

“El Complejo es una infraestructura deportiva de primer orden, única en Europa”, añade la web. La obra duró 14 meses y se invirtieron doce millones de euros, además de otro millón setecientos mil euros en el acondicionamiento del entorno del Tajo y 380.000 en el equipamiento “necesario para la práctica deportiva, incluida la de Alto Rendimiento para deportistas paralímpicos”.

Todo este prodigio de instalaciones ha sido inútil hasta el momento en una ciudad en la que existen numerosos centros para la práctica del deporte, por lo que ni lo ha usado la generalidad de la ciudadanía ni los pacientes con lesiones medulares de Parapléjicos. El problema es que se inauguró en plena crisis económica y que ni el Ayuntamiento ni la Junta han podido hacerse cargo del alto coste de mantenimiento del complejo. En algún momento se han abierto cauces de diálogo entre la Fundación y la Consejería de Sanidad e incluso se han dado fechas para la puesta en marcha del centro, pero las instalaciones siguen cerradas y en claro proceso de deterioro.